viernes, 23 de agosto de 2013

El yelmo del centurión romano. ¿Cresta transversal o longitudinal?

Segun Vegecio (Epit. II, 16), los centuriones se distinguían de los soldados rasos llevando sobre el yelmo una amplia cresta transversal (crista traversa). Aunque la misma sólo aparece representada en un par de monumentos, se ha aceptado generalmente que esto fue así desde finales de la República y el Principado. En los tiempos de César era normal entre los soldados colocar crestas o plumas en sus yelmos durante las batallas, y el propio César nos dice que un ataque enemigo fue tan de imprevisto que los soldados no pudieron emplumar sus yelmos y desenfundar los escudos. 

Muchos yelmos de finales del siglo I e.c. tuvieron el enganche para montar una cresta. Algunos cascos, particularmente los del tipo coolus, tenían huecos a los lados, los cuales se supone eran usados para colocar grandes plumas. No está claro si estas se usaban para representar un rango -quizás para los optiones- y eran el símbolo de alguna unidad o legión particular. Recordemos que la V Legión Alaudae (alada), formada por reclutas galos a los que César nombró ciudadanos, llevaban plumas en los lados del casco. En la Columna de Trajano y otros monumentos de la época, las crestas son raras, asociadas normalmente con desfiles.

Algunos de los romanos de alto estatus en la Columna de Trajano son reconocibles. Por supuesto Trajano y Sura. Hay algunos individuos que portan yelmos con crestas, incluyendo una escena en la que Trajano se dirige a un grupo de soldados, pero todos ellos portan yelmos “áticos” y armaduras segmentata. La misma unión de yelmo ático y segmentata aparece en la base de la columna. Sin embargo, el tipo “ático” no está atestiguado en el registro arqueológico. Existe la conjetura de que pudieran representar a los centuriones, pero no deja de ser una conjetura igual que el uso del yelmo ático. Esto puede deberse simplemente a una convención artística para representar a los pretorianos, como aparecen en otros monumentos de época de los reinados de Nerón o Claudio e incluso en algunos bien entrado el siglo III e.c.

Las crestas transversales aparecen en algunos relieves datados a comienzos del Principado y posteriormente. Como por ejemplo, un relieve en el Arco de Orange, el friso encontrado cerca de la Colina Capitolina y la tumba de Tito Calidio Severo (últimas décadas del siglo I e.c., ver más abajo). El relieve de M. Petronio Clásico muestra el mismo tipo de cresta. Aun aparecen relieves en el siglo III que muestran crestas, como la tumba de Severo Acepto, encontrada cerca de Estambul, quién se cree fue un centurión debido a que portaba también grebas. Su tumba lo muestra vistiendo un yelmo de tipo “ático”. De todas formas, las grebas habían ido siendo usado más ampliamente entre la tropa en esta época, así que la interpretación es dudosa.

Relieve de M. Petronio Clásico
Polibio, quién escribió a finales del siglo II a.e.c., dejó escrito que los centuriones usualmente abrillantaban, e incluso bañaban en plata, sus yelmos para hacerse destacar entre la tropa.

Uno de los pocos ejemplos que se conservan de yelmos que podían portar una cresta transversal era un modelo de yelmo gálico-imperial que fue desafortunadamente destruido durante la Segunda Guerra Mundial.

Quizás el ejemplo más claro sea un yelmo gálico-imperial encontrado en Sisac (Alemánia) con anillos de enganche en sus cuatro lados y un agujero central para el soporte de la cresta, que además había sido “plateado” y decorado con grabados. Existen también yelmos de tipo itálico-imperial que poseen un sólo enganche superior, sin ningún tipo de aros auxiliares, ni frontales ni laterales, lo que permitiría acoplarle una cresta -ya fuese longitudinal o transversal- con algún tipo de soporte adecuado.

El yelmo de Sisac
Con la modificación de los yelmos durante la Guerra Dacia para reforzarlos contra el devastador poder de los falx parece que las crestas entraron en desuso. La cruz metálica de refuerzo encima del yelmo hacía imposible montar una cresta en ellos a la manera tradicional, pero si fue esto, o simplemente la moda, lo que provocó la paulatina desaparición de las crestas aun no está claro. Cómo podían ser distinguidos los centuriones en el campo de batalla si las crestas dejaron de usarse tras el refuerzo de los cascos con las cruces metálicas sigue siendo un misterio. Quizás por el color de las capas, aunque es poco práctico luchar con una capa larga, y además esta no se distingue por encima de los hombros. Los yelmos plateados es otra opción, aunque sabemos que en el siglo IV no sólo los centuriones los plateaban y era una práctica común incluso entre la infantería.
T(itus) CALIDIVVSP(ublii filius) CAM(ilia tribu) SEVER(us)EQ(ues) ITEM OPTIODECVR(io) COH(ortis) I ALPIN(orum equitatae) ITEM ) (centurio) LEG(ionis) XV APOLL(inaris)ANNOR(um) LVIII STIP(endorium) XXXIIIIH(ic) S(itus) E(st)Q(uintus) CALIDIVS FRATRIPOSVIT 
Tito Calidio Severo, hijo de Publio, de la tribu Camilia, jinete, optio, decurión de la Cohorte equitata I Alpinorum, centurión de la Legio XV Apollinaris, de 58 años, con 34 años de servicio, yace aquí. Su hermano Quinto Calidio la mandó hacer.
Lápida de Tito Calidio
Puede incluso que los yelmos de los centuriones usasen una variante del refuerzo en cruz y que este fuera modificado para dejar enganchar la cresta sobre la cabeza, como puede verse en algunas ilustraciones, pero no nos ha llegado ningún ejemplo de yelmo que pueda atestiguar esta hipótesis.

Así pues, es difícil establecer si la práctica de portar crestas se extendió más allá de finales del siglo I e.c., aunque si sabemos que para los tiempos de Vegecio (siglo IV) ya habían dejado de usarse.

Cresta longitudinal, por J. Shumate
Visto todo esto, es un tema no muy claro y aun discutido. Aunque se tiende a aceptar la presencia de la cesta transversal, hay muchos ejemplos de yelmos con crestas longitudinales. Los que defienden la cresta transversal en los centuriones apuntan a que podían ser yelmos de tribunos u otros oficiales de alto rango, o de oficiales de caballería. Puede que hubiera legiones o unidades donde los centuriones la llevaban longitudinalmente y no transversalmente. 

En cualquier caso, la mayoría de arqueólogos e historiadores (e ilustradores) aceptan la información de Vegecio, aunque con reservas. Como hemos visto, su confirmación a través de algunos monumentos contrasta también con la escasez de estos, y la falta de más evidencias arquelógicas. Así pues es este un tema que sigue dando que hablar entre los eruditos incluso hoy día.

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Para saber más:
-Osprey Men-at-Arms 046: The Roman Army from Caesar to Trajan, de Michael Simkins (1984)
-Osprey Warrior 166: Roman Legionary AD 69-161, de Ross Cowan (2013)
-Greece and Rome at war, de Peter Connolly (1981)
-The Complete Roman Army, de Adrian Goldsworthy (2003) 

3 comentarios:

  1. Curioso tema y muy interesante. Te sigo, te sigo. ;-)

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  2. ¡Gracias Iñigo! Me alegra ver que has vuelto con las pilas cargadas de las vacaciones. :D

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