jueves, 26 de septiembre de 2013

Los estandartes del ejército romano

Los estandartes militares o signa militaria servían como señal distintiva entre las distintas unidades romanas, sirviendo así de punto de reunión en el caos del campo de batalla. Las diversas unidades que conformaban el ejército romano necesitaban algún tipo de símbolo reconocido al que seguir en el calor de la batalla. Así pues, era muy importante que pudieran reconocerlo a simple vista. 

Pero más allá que un simple emblema identificativo, los estandartes romanos eran tenidos en gran estima, siendo poderosos símbolos del honor y el valor de los soldados romanos, y no sólo el de ellos sino el de Roma misma.
Una de las razones para la campaña romana en Germania tras la derrota de Teutoburgo fue la de recuperar los estandartes perdidos de las legiones derrotadas de Varo. El emperador Augusto también amenazó con una guerra contra Persia para asegurarse que los estandartes perdidos por Craso en Carras fueran devueltos.

El águila de la legión y el aquilifer
Los estandartes eran también de gran importancia para establecer un campamento, siendo el primer acto el clavar el estandarte en el suelo y eran protegidos por su propia tienda en el centro mismo del campamento, junto a la tienda del oficial al mando. Cuando el campamento se levantaba los estandartes eran desclavados del suelo, y si alguno quedaba atorado se tomaba como un presagio funesto de tal magnitud que los soldados, siempre supersticiosos, podían llevar al extremo de desobedecer la orden de marchar por miedo a ofender la voluntad de los dioses.

Los estandartes también jugaron papeles clave en diversos festivales religiosos. En tales ocasiones eran perfumados con caros aceites y decorados con guirnaldas. Recibían tal adoración durante los festivales que podría decirse que los mismos estandartes eran tan reverenciados por la tropa como cualquier dios al que estuviera dedicado la fiesta religiosa.

César se refiere muchas veces a sus tropas como  ante y post signani;delante y detrás de los estandartes. Si tenemos en cuenta que el estandarte básico era el del manípulo (dos centurias), esto podría sugerir que los estandartes permanecían entre ambas centurias, con la centuria del flanco comandada por el centurión posterior y la frontal por el prior. Aun así, esto no es más que una guía y no puede tomarse como una norma establecida para todas las épocas.

Durante la guerra en África de César, cuando las tropas caían en desorden, se daba la orden de que ningún hombre debía alejarse más allá de cuatro pies de los estandartes. Esto nos indica claramente lo bien que los soldados conocían la posición de estos, y además debemos suponer que debían estar muy cerca de la primera línea de batalla.

Una de las razones por la que los hombres prestaban tanta atención a lose estandartes durante las batallas era debido a que servían como postes señalizadores. Las órdenes más simples eran enviadas a la vez por los cornicines y los porta-estandartes. Un toque de la trompeta (cornu) atraería la atención sobre el estandarte, el cual ejecutaría una serie de señales visuales establecidas para las diversas órdenes.

Infantería auxiliar reagrupándose junto a sus estandartes
Parece que las legiones usaron las imágenes de diversos animales que acabaron estableciéndose gradualmente con el paso del tiempo. Plinio el Viejo sugiere que el ejército republicano usaba cinco animales: el águila, el lobo, el minotauro, el caballo y el jabalí. Mario, posteriormente, convirtió al águila (aquila) en el símbolo supremo por su asociación con el dios Júpiter. Los otros símbolos fueron relegados a papeles menores, o bien terminaron desapareciendo.

En el periodo republicano tardío, el águila estaba hecha casi al completo de plata, aunque los rayos que sujetaba con sus garras podían ser de oro, metal del que posteriormente estuvo hecha al completo la figura. Esto sugiere que el águila era bastante pequeña o bien que, de ser de un tamaño grande, debería estar bañada en oro y no hecha totalmente de tan valioso material.

Aunque el águila era el emblema supremo de todas las legiones tras Mario, cada unidad aun portaba diversos símbolos propios. Estos normalmente hacían referencia a la creación de la unidad, su fundador o a un comandante particularmente famoso bajo cuyo ,ando se consiguió una gran victoria. A veces eran símbolos del zodiaco, relacionados con las fechas de nacimiento de tales personajes. Por ejemplo, la II Augusta llevaba un capricornio, el símbolo zodiacal de Augusto. No siempre las relaciones entre el símbolo y su origen eran tan fáciles.

Dentro de los distintos tipos de estandartes tenemos la imago, un estandarte muy peculiar y de gran importancia política, el cual enlazaba directamente la legión con el emperador en persona. Este estandarte, el cual portaba un busto en bronce del emperador, era sostenido por el imaginifer. El águila y la imago estaban al cargo de la Primera Cohorte.

Imaginifer
El estandarte de una centuria era el signum, portado por el signifer de la unidad, y estaba formado por una larga vara coronada por una mano metálica o una punta de lanza (esta última era también usado entre las unidades auxiliares). Esta mano abierta (manus) pudo orinar el significado del manípulo (manipulus, puñado) y algunos autores piensan que el estandarte con la mano era el de la primera centuria del manípulo y el de la lanza el de la segunda. El significado del manus era desconocido entre los romanos tardíos, lo que indica que databa de tiempos ancestrales -puede que fuese un emblema etrusco- y que podía estar unido a la protección divina. Los romanos fueron gentes muy tradicionalistas, y muchas veces conservaban las costumbres incluso aunque hubiesen olvidado su significado. 

Signifer
Bajo la mano había un asta de la que colgaban adornos florares u otra decoración, y unidos a la barra, varios discos (de dos a seis) con números. De nuevo, el significado de estos números no está claro pero bien pudieron ser los identificativos de la unidad para su cohorte, manipulo y centuria (por ejemplo, 3ª cohorte, 1er manípulo, 2ª centuria en tres discos con 3-1-2). Además, el asta estaría decorada en su parte alta con borlas y diversas piezas, las más típicas con formas de luna creciente.

Signifer de caballería
El estandarte más parecido a lo que hoy llamaríamos bandera era el vexillum, una pequeña pieza cuadrada de tela unida una barra. Este tipo de estandarte era el más usado por la caballería romana, quizás debido a que era más ligero y fácil de llevar a caballo por su portador (el vexillarius).

Signifer y vexillarius
La infantería también usaba el vexillum, normalmente portado temporalmente por unidades que se habían separada del cuerpo principal formando destacamentos independientes (las vexillationes). El estandarte de las cohortes pretorianas o auxiliares era normalmente también un vexillum y uno de ellos acompañaba al comandante al campo de batalla para marcar su posición.

Normalmente los portaestandartes vestían pieles de animales sobre sus uniformes y yelmos, quizás derivado de antiguas prácticas celtas; ya se decía de los suevos que vestían pieles de jabalíes.

En los tiempos de Adriano (117-138), algunas alae auxiliares adoptaron el estandarte-dragón (draco), normalmente portado por sármatas y dacios. Cuando el draconarius cabalgaba sujetando el estandarte, este debía emitir un sonido fuerte y silbante.

Caballería con draco
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1 comentario:

  1. Precisamente este mes en la revista Desperta Ferro dedicada a la guerra civil entre César y Pompeyo hay un artículo muy interesante dedicado a las enseñas...

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