martes, 1 de octubre de 2013

La infantería auxiliar romana de los siglos I y II e.c.

Durante el Imperio, los auxilia eran reclutados de un amplio espectro de pueblos de todas las provincias, especialmente en los márgenes del Imperio. Las unidades que eran reunidas en las provincias del Oeste solían tomar su nombre de su tribu o región, las orientales tenían nombres de ciudades, posiblemente de aquella donde estaba la oficina de reclutamiento de la unidad. Esto indica también que el Este estaba mucho más urbanizado que el Oeste.

La infantería auxiliar estuvo organizada en cohortes, aunque el tamaño de éstas solía variar. Fue posiblemente bajo Augusto que se regularon estos tamaños, estando cada cohorte compuesta de forma similar a su homóloga en las legiones: 480-500 soldados, denominadas así “quingenaria.” Ya bajo Nerón, o más probablemente bajo los Flavios, se crearon las llamadas cohortes milliariae (de entre 800-1.000 hombres). Sin embargo, las milliarie no era más del 10-20% del total de cohortes auxiliares, siendo la quingenaria la más usual. A veces se les añadía el adjetivo “peditatae” para indicar que estaban formadas al completo por infantería y poder distinguirlas de las cohortes mixtas de caballería e infantería.


Infantería auxiliar del siglo I, por P. Dennis
Inicialmente, como se ha comentado en otros artículos, muchos regimientos auxiliares eran comandados por sus propios líderes; otros tenían a la cabeza a ex-centuriones o ex-tribunos legionarios. Pero durante el periodo Flavio se reorganizaron las cadenas de mando, quizás intentando evitar los problemas vividos durante las Guerras Civiles y tantas unidades desleales, o bien las revueltas a las que se unían unidades comandadas por líderes tribales. Así, el puesto de praefectus cohortis se volvió casi exclusivo para los ciudadanos romanos del orden ecuestre.

La cohortes auxiliares fueron creadas para completar las deficiencias de las legiones del ejército imperial, formadas casi exclusivamente por infantería pesada, introduciendo unidades de infantería ligera y especializadas, como arqueros u honderos.

Las cohortes quinquagenariae peditatae fueron asignadas a comienzos del Imperio a legiones concretas, pero desde Claudio y, especialmente, a partir de Vespasiano empezaron a ser asentadas en los limes del Imperio en bases permanentes, llamadas castellum cohortis. Estos tenían un tamaño de entorno a una hectárea y forma rectangular, con cuatro puertas. En el centro se situaba el cuartel general o principia, que contenía la capilla de los signa o estandartes, la caja del tesoro la unidad y las oficinas administrativas y del alto mando. A los lados del principia se elevaban el praetorium o residencia del oficial al mando de la unidad, los horrea (almacenes) y los barracones de la tropa.
En la parte exterior del castellum solía levantarse una instalación termal, junto a la cual, poco a poco, iría creciendo una vicus o aldea civil en los casos de campamentos más estables.


A partir de Vespasiano, se formaron las cohortes milliariae peditatae, especialmente de arqueros -cohors sagittariorum-, formadas por 800 soldados encuadrados en 10 centurias, dirigidas todas estas por un miembro del orden ecuestre, el tribunus cohortis milliariae.

No todas las cohortes auxiliares estaban formadas por no ciudadanos, ya que en diversas épocas, especialmente bajo Augusto, se reclutaron unidades de ciudadanos romanos, que recibían el título de Voluntariorum, Italica, Campana o Campestris, y que siempre estaban armadas y vestidas de la misma forma que los legionarios y dirigidas también por un tribunus cohortis ecuestre.

Fuerte auxiliar, Livius.org
Y es que, aunque inicialmente había grandes diferencias entre los ciudadanos que servían en las legiones y los no-ciudadanos de las tropas auxiliares, gradualmente esta distinción se fue difuminando. Voluntarios aparte, hay ejemplos de ciudadanos que se alistaron entre las tropas auxiliares; quizás eran hombres que no cumplían los requerimientos físicos para ser legionarios, o quizás que encontraban en los auxiliares un régimen disciplinario algo menos severo que en las legiones.

Las unidades auxiliares de no ciudadanos podían recibir como premio por alguna acción de combate meritoria el título de civium romanorum que otorgaba a sus hombres la ciudadanía antes de su licenciamiento.

Las reformas militares de Diocleciano y Constantino transformaron sustancialmente estas unidades, que, si bien conservaron sus nombres, vieron reducidos sus efectivos hasta los 200 soldados y, en general, fueron integradas en los ejércitos fronterizos de tipo limitanei, con un nivel de entrenamiento y efectividad reducidos y transformados en simples guarniciones fronterizas.

Tras un prolongado periodo de servicio en una provincia que no fuera la natal, un regimiento era asimilado por gente de la nueva provincia, ya que la gran mayoría de los nuevos reclutas se extraían de la provincia donde estaba estacionada. Aun así, hay algunas evidencias de unidades auxiliares que siguieron recibiendo reclutas desde su región natal, como era el caso de los  bátavos, considerados tropas de élite entre los auxiliares, y de los cuales sabremos más en próximos artículos.


Auxiliar bátavo, por J. Shumate
Estas unidades de infantería seguían los mismos patrones de formación y mando que las cohortes legionarias, con los mismos oficiales y divisiones en unidades menores (centurias, manípulos...).

No es cierto que estos auxiliares fueran simplemente infantería ligera, ya que la mayoría de ellos parecen haber sido equipados también como infantería pesada, con yelmos metálicos y petos de malla o escamas, empuñando gladius romanos y escudos ovalados (Josefo, La Guerra de los Judios, 3.126). Incluso había infantería auxiliar que usaban las largas spathas en batalla en lugar de los gladius. Puede que algunos regimientos incluso llevasen la icónica lorica segmentata, aunque no está realmente demostrado y es motivo de controversia.

En buena cantidad de batallas, los auxiliares eran colocados en los flancos, con las legiones en el centro, algo heredado del ejército romano republicano. También era común enviar a los auxiliares a los primeros choques de la batalla, tratando de que fuesen ellos los que debilitasen al enemigo antes de que las legiones entrasen en acción, o que estos ganasen el combate y evitar así la muerte a ciudadanos romanos. Algunas incluso luchaban en primera línea junto a las legiones, como eran las formadas por los turingios y los ya mencionados bátavos  Fueron estos auxiliares los que consiguieron la gran victoria del monte Graupius (84 e.c.) en Britania, sin que llegase a luchar ni un sólo legionario.
"Agrícola ordenó a cuatro cohortes de bátavos y a dos de turingios desenvainar las espadas y entrar en combate cuerpo a cuerpo [...]. Cuando comenzaron a intercambiar golpes mano a mano, a golpear con los umbos de sus escudos, a apuñalar en el rostro y, tras destrozar la primera línea, empujar al enemigo colina arriba, los otros batallones, dispuestos ellos mismos  a emular la carga de sus compañeros, se dispusieron a masacrar al enemigo más cercano."
-Tácito, "Agrícola", 36, 1-2.
Batalla del monte Graupius (año 83 u 84 e.c.), por Sean O'Brogain
 A finales del siglo I e.c. aparecen algunas formaciones irregulares llamadas simplemente numeri (unidades). Algunas eran unidades étnicas, otras tenían un propósito particular, como los exploratores. Poseían el mismo orden de mando que otras unidades (centuriones, decuriones y diversos grados de principalis) pero su estatus de irregulares queda confirmado con el título de praepositus (oficial en jefe), otorgado al centurión al que se ponía al cargo y que aun conservaba su antiguo puesto. Unidades de mayor tamaño tenían al mando a prefectos o tribunos del orden ecuestre. Sin tener en cuenta a los equites singulares de las provincias, a mediados del siglo II debían existir no más de diez de estas numeri, la mayoría unidades pequeñas estacionadas en la Germania Superior, e incluso eran menos de cuarenta durante el siglo III.

Así pues, en el siglo IV muchas cohortes auxiliares fueron ascendidas en estatus e incorporadas en los ejércitos de campaña. Algunos ejemplos son los auxilia Batavi, Tungri, Nervii y Mattiaci. En el 365 e.c. estas unidades recibieron, como algunas legiones y regimientos de caballería de élite, el epíteto de palatini, siendo conocidas a partir de entonces como auxilia palatina.  

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Para saber más:
-The Making of The Roman Army From Republic to Empire (1984)
-The Cambridge History of Greek and Roman Warfare - vol.2 (2007)
-A Companion To The Roman Army (2007)
-Osprey Fortress 083: Roman Auxiliary Forts 27 BC-AD 378 (2009)
-The roman fort, de Peter Connolly (1991)

Webs:

4 comentarios:

  1. Muy buen documento. Soy estudiante de Arqueología y precisamente estoy haciendo mi trabajo de final de grado sobre las tropas auxiliares del ejército romano en las Guerras Dacias. Llevo siguiendo este blog desde hará un mes y se presentan unas muy buenas informaciones sobre los auxiliares. Es de notar también que en las guerras Dacias se utilizaron como auxiliares a la Ala I Asturum de cavallería e incluso se condecoró a un centurión astur de la Legio I Minerva entre otras unidades que comandó.

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  2. Gracias a Ambos.
    Javi, quizás entonces te interese un artículo que se publicará en las próximas semanas sobre los auxiliares batavos. ;)

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  3. Gracias a Marco Fuentes por completar el siglo IV con la creación de los auxilia palatina. :D

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