lunes, 21 de octubre de 2013

La Primera Guerra Dacia de Trajano: El cruce del Danubio


Las fuentes sobre las Guerras Dacias de Trajano son escasas. No se ha conservado más que una frase de la Dacica del propio Trajano, su crónica personal de la guerra en lo que vendría a ser el equivalente a “La Guerra de las Galias” de Julio César sobre este conflicto; por desgracia también han desaparecido la Getica, escrita por Estatilio Crito, médico personal del emperador durante las campañas contra los dacios, la obra del mismo nombre de Dion Crisóstomo o la Dacica de Apiano. Poseemos el escueto y algo confuso relato que sobre estas guerras nos hace Dion Casio, el cual puede ser estudiado en conjunto con la Columna Trajana y sus relieves.

Sería erróneo considerar estas imágenes representaciones directas de hechos históricos ya que más bien parecen plasmar un resumen de lo que ocurrió, adornado con idealizaciones y propaganda romana sobre la superioridad militar de sus ejército frente a los bárbaros. Aun así, se cree que para el diseño de los relieves de la Columna se usaron los escritor del propio Trajano, por lo que, pese a su fuerte carga propagandística y su generalización iconográfica, puede formarse un relato coherente de la campaña de Trajano en la Dacia con los escritos de Dion Casio y algunas otras evidencias arqueológicas. Sigamos entonces este relato:

Los relieves de la Columna de Trajano comienzan con una escena que los historiadores creen es la parte de marismas en la zona baja del río Sava, afluente del Danubio. La zona está patrullada por auxiliares y legionarios romanos.
Torres vigías en el Danubio
Vemos también las torres de vigilancia a lo largo del río. Estas torres, aparentemente construidas en piedra, han sido descubiertas y excavadas a lo largo de las fronteras romanas y son bien conocidas. Las del Danubio parecen haber sido construidas poco antes de las Guerras Dacias de Trajano; poseen una sólida base de piedra con una puerta, rodeada por una empalizada. La parte superior era probablemente de madera enlucida con arcilla y pintada de forma que la hiciera parecer construida con bloques de piedra. Este tipo de enlucido era típico de las construcciones romanas. El segundo nivel tendría una balconada de madera y desde él podrían enviarse señales con antorchas y pequeñas hogueras a otras torres.


Torre vigía del Danubio, por P. Connolly
Los preparativos comienzan con en envío de suministros por el río hasta el campamento principal de las legiones, desde donde comenzaría la marcha hacia la Dacia. El lugar desde donde parte el ingente ejército debió ser Viminacium, hogar de la VII Legión Claudia, donde tiene origen una ruta hacia el paso de las Puertas de Hierro.

Los suministros llegan a Viminacium
La primera tarea de Trajano fue cruzar el Danubio, y la Columna nos muestra al río personificado en un anciano que observa a los romanos cruzar sobre dos puentes de pontones con el emperador a la cabeza. Que el propio Danubio sostenga una de las barcazas con su mano es señal de que el propio río apoyaba la campaña romana. Era muy común la personificación de los ríos en la Antigüedad, y hay imágenes similares con el Nilo o el Tiber.

Personificación del Danubio
Quizás el más famoso ejemplo de este tipo de puentes fue el que mandó construir el rey Jerjes para su invasión de Grecia (480 a.e.c.), tal y como nos narra Heródoto:
"Iban ordenando sus pentecónteras y también sus galeras vecinas entre sí, haciendo de ellas dos líneas: la que estaba del lado del Ponto Enuxino se componía de 360 naves, la otra opuesta del lado Helesponto, de 314; aquella las tenía puestas de travesía, ésta las tenía según la corriente, para que las cuerdas que las ataban se apretasen con la agitación y fluctuación. Ordenados así los barcos, afirmábanlos con anclas de un tamaño mayor, las unas del lado del Ponto Euxino para resistir a los vientos que soplaran de la parte interior del mismo, las otras del lado de Poniente y del mar Egeo para resistir al Euro y al Noto. Dejaron entre las pentecónteras y galeras paso abierto en tres lugares para que por él pudiera navegar el que quisiera con barcas pequeñas hacia el Ponto, y del Ponto hacia fuera. Hecho esto, con unos cabrestantes desde la orilla iban tirando los cables que unían las naves, pero no como antes, cada especie de maromas por sí y por lados diferentes, sino que a cada línea de las naves aplicaban dos cuerdas de lino y cuatro de tallo de papiro. Lo recio de ellas venía en todas a ser lo mismo a la vista, si bien por buena razón debían de ser más robustas las de lino, de las cuales pesaba cada codo un talento. Una vez cerrado el paso con las naves unidas, aserrando unos grandes tablones, hechos a la medida de la anchura del puente, íbanlos ajustando sobre las maromas tendidas y apretadas encima de las barcas: ordenados así los tablones, trabáronlos otra vez por encima, y hecho esto, los cubrieron de broza y encima acarrearon tierra. Tiraron después un parapeto por uno y otro lado del puente, para que no se espantaran las acémilas y caballos viendo el mar debajo.”
-Heródoto, Libro VII, XXXVI.

Flavio Arriano (siglo II) y Flavio Vegecio (siglo IV) también describieron el uso de tales puentes por los romanos:
Pero el invento más cómodo es el de los pequeños botes hechos de una sola pieza y muy ligeras tanto por su construcción como por la calidad de la madera. El ejército siempre tiene cierto número de tales botes sobre carros, junto con una cantidad bastante de planchas y clavos de hierro. Así, con la ayuda de cables para atar los botes entre sí, se construye instantáneamente un puente, que temporalmente tiene la solidez de uno de piedra.”
-Flavio Vegecio, Epitoma Rei Militares, Libro III, VII

Puente de pontones sobre el Danubio, por Peter Connolly
A continuación nos expone Vegecio las precauciones que debe tomar un buen general cuando su ejército está cruzando un río sobre un puente, y como defender la zona de forma óptima:
Como el enemigo generalmente se esfuerza en caer sobre un ejército cuando está pasando un río, por sorpresa o en emboscada, es necesario asegurar ambos flancos colocando destacamentos para que las tropas no sean atacadas y derrotadas mientras están separadas por la corriente del río. Pero es aún más seguro poner empalizadas en ambos extremos, pues os permitirán sostener cualquier ataque sin muchas pérdidas. Si se quiere mantener el puente, no sólo para este transporte sino para la vuelta y para las expediciones de avituallamiento, será conveniente excavar fosos para cubrir cada cabeza del puente, y guarnecerlas con un número suficiente de hombres que las defiendan tanto tiempo como lo requieran las circunstancias.”

El puente aparece construido en dos tramos, y esto es interpretado de diversas formas por los historiadores:

Algunos creen que hubo dos lugares desde donde se cruzó el río, uno en Viminacium desde donde partió la fuerza principal y otro en algún punto inferior del Danubio. Ambos debían reunirse en las cercanías de Tapas antes de penetrar en el corazón del reino enemigo, avanzando y asegurando todos las tierras de la región.

El ejército cruzando el Danubio
También se cree que la columna simplemente muestra que el puente tenía dos tramos y que descansaba en un islote en el centro del río antes de continuar. Otras teorías han señalado que simplemente pudiera ser que se construyeran dos puentes muy cerca el uno del otro para que tan enorme ejército pudiera cruzar a la otra orilla en un tiempo mucho menor.

Esquema del puente de pontones

Por desgracia, Dion Casio no nos aclara nada, ya que su narración comienza cuando el ejército llega a Tapas. Sin embargo, el avance y los primeros combates contra los dacios serán expuestos en el siguiente artículo dedicado a las campañas de Trajano en la Dacia.

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Para saber más:
-Trajan: Optimus Princeps, J. Bennett (2001)
-The Cambridge History of Greek and Roman Warfare - vol.2 (2007)
-The Roman Legionary, Peter Connolly (1988)
-A Companion To The Roman Army, (2007)
-The Roman Cavalryman, Peter Connolly (1988)
-Grandes generales del ejército romano, de Adrian Goldsworthy (2005)
-Marco Ulpio Trajano, Emperador de Roma: Documentos y fuentes para el estudio de su reinado, Universidad de Sevilla (2003)

Para una vista de los relieves de la Columna Trajana:
-Fotos individuales
-Fotos por partes e iconografía
-La descripción de los relieves por John Pollen (siglo XIX, en inglés)

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