lunes, 11 de noviembre de 2013

Los tribunos militares durante el Alto Imperio

Las reformas del ejército romano consolidadas por Mario y apuntaladas por el emperador Claudio establecieron un ejército romano profesional con las legiones comandadas por un legado legionario (legatus). Heredados del ejército republicano seguían existiendo seis tribunos, cuyos cargos eran ahora más políticos que militares.

Teóricamente eran de origen ecuestre excepto el de mayor rango entre los seis, quién debía ser alguien que había sido aceptado como candidato para el Senado. Este último era el tribuno laticlavio (que significa de “banda ancha”, es decir que la banda rojiza o púrpura -clavus- en su túnica y toga era mayor que la de sus otros cinco compañeros en el tribunado y por ello podían distinguirse) quién, en teoría, era el segundo al mando de la legión tras el legado y recibía el tribunado para aprender de primera mano como liderar una legión, esperando poder recibir el cargo de legado en un futuro. En caso de ausencia o defunción del Legado, el tribuno laticlavio lo substituía asumiendo el título de Tribunus Laticlavius pro Legatus.

Debía tener menos de 25 años, la edad legal para formar parte del Senado como cuestor. Solían servir normalmente durante una sola campaña, tras la que ganaban prestigio y fama entre el pueblo, o como mucho servían hasta un año o dos antes de su incorporación al Senadoaunque existieron excepciones notables, como fue el caso del emperador Trajano, quien desempeño tres tribunados laticlavios en tres legiones diferentes.

Los otros cinco tribunos, llamados angusticlavios o de “banda estrecha” eran miembros del rango ecuestre, quienes incluso podían tener experiencia militar y formaban parte de las reuniones del alto mando pero no tenían poder de mando real en la batalla, excepto que el propio legado les encomendase alguna tarea como comandar una vexillatio; normalmente tenían labores administrativas y responsabilidades sobre la rutina diaria de los hombres.
Podemos ver dos tribunos angusticlavios tras César
Aunque la mayoría servían al legado de la legión, a veces un gobernador provincial, quién también tenía legiones a su mando, poseía un grupo de estos tribunos bajo su mando. El famoso general Agrícola fue uno de ellos, y según nos cuenta Tácito destacó por su prudencia y seriedad en el cargo, en contraste con otros jóvenes de su tiempo:
“Agrícola no pasó ocioso su tiempo de servicio militar, no fue ni licencioso ni perezoso durante su tribunado, ni usó su inexperiencia para pasar el tiempo entre placeres y así abstenerse de cumplir con su deber.”
-Agrícola, V
Desde Augusto, estos cinco tribunos a veces eran elegidos directamente de entre los centuriones y podían ser ascendidos tras su servicio a un mando en la caballería auxiliar o a la Guardia pretoriana. No sólo esto, sino que desde mediados del siglo II e.c. era costumbre elegir como tribunos angusticlavios a hombres que habían servido como pefectos entre los regimientos auxiliares, o como magistrados en sus pueblos o ciudades natales. Así, la edad con la que entraban al servicio era de unos 25-30 años, siendo hombres con al menos algo de experiencia en el mando militar. Cuando terminaban su cargo, los mejores de entre ellos podían ser nombrados por el emperador para comandar cohortes milliarias o mixtas de infantería auxiliar.

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Para saber más:
-Greece and Rome at War, de Peter Connolly (1981)
-The complete Roman army, de Adrian Goldsworthy (2003)

2 comentarios:

  1. Muy interesante articulo como todos.

    El campo de los tribunos militares es un terreno muy poco estudiado. Formaban un estado mayor en lo que respecta al mando, logística, y como bien indicas podían mandar formaciones creadas ad hoc.

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  2. Así es.El artículo nació precisamente por una conversación sobre el tema con un amigo, y viendo que teníamos algunas dudas... se recurrió a los libros, y de ahí al artículo. :D

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