martes, 31 de diciembre de 2013

El año nuevo romano: el dios Jano

El día 1 de enero estaba consagrado en la antigua Roma a Jano, el dios de los principios y los cambios, de las puertas, los pasajes, los finales e incluso del tiempo. Se le representa usualmente como una imagen de dos rostros, uno mirando al futuro y el otro al pasado. Los romanos nombraron el mes de enero en su honor (Ianuarius).

Jano también gobernaba sobre los inicios y los finales de los conflictos militares, siendo señor de la guerra y la paz. Las puertas de su templo siempre estaban abiertas en tiempos de guerra, y se cerraban cuando las hostilidades terminaban. Como dios de las transiciones tenía también atribuciones sobre los nacimientos, los viajes e incluso con el comercio.
«El templo de Jano Quirino, que nuestros ancestros deseaban permaneciese clausurado cuando en todos los dominios del pueblo romano se hubiera establecido victoriosamente la paz, tanto en tierra cuanto en mar, no había sido cerrado sino en dos ocasiones desde la fundación de la Ciudad hasta mi nacimiento; durante mi Principado, el Senado determinó, en tres ocasiones, que debía cerrarse».

-Res Gestae Divi Augusti
Busto del dios
Jano no tenía un culto sacerdotal establecido y era el sumo sacerdote (rex sacrorum) quién presidía sus ceremonias, las cuales salpicaban todo el año religioso romano, siendo siempre ritualmente invocado al comienzo de cada año, sin importar que otras deidades recibieran culto ese día.

En el día 1 de enero era costumbre intercambiar regalos y buenos deseos. Todo el mundo solía dedicar un tiempo del día a recibir y visitar a amigos y conocidos, portando regalos tales como higos o tarros del miel, o monedas. Estos regalos eran llamados strenae y son el origen de los actuales aguinaldos navideños.

Moneda consagrada a Jano, III a.e.c.
Tortas saladas de espelta eran ofrendadas el dios y quemadas en el altar, tal y como Ovidio cuenta que se hacía en los tiempos en los que a los dioses no se le ofrecían sacrificios animales. Esta ofrenda (libum) era llamada ianual y era el equivalente al summanal, ofrecida el día antes del solsticio de verano al dios de la estación: Sumano; sin embargo, las tortas de este última eran dulces ya eran de harina, leche y miel.

Valga esta breve entrada para felicitar el año nuevo a todos los lectores de este blog. ¡Que tengáis todos un feliz año 2014!

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Para saber más:
-Diccionario De Mitología Griega Y Romana, de Pierre Grimal (1994)
-Mitología romana, de Francesc Cardona (2008)
-Los romanos: Cultura y mitología, VVAA (2008)

2 comentarios:

  1. Pues encomendémonos a Jano y que el 2014 nos sea propicio. Besos para ti y para Laura. Semíramis.

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  2. Muchas gracias guapa, que vaya todo bien este año. :D

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