miércoles, 25 de diciembre de 2013

El mito de Mitra

Uno de los cultos religiosos de carácter privado y mistérico de la antigua Roma era el referente al dios Mitra, muy ligado al mundo militar ya que su religión pareció extenderse por las fronteras del Imperio allí donde estaban establecidas sus tropas. El relato mítico no se conserva en ninguna fuente literaria así que la reconstrucción es asunto difícil. Sólo a partir de la iconografía conservada en los mitreos (frescos en la decoración parietal, relieves, esculturas, etc..) los historiadores de la actualidad han podido hacer una reconstrucción y no sabemos si esta versión se corresponde o no con la realidad, ya que es un relato inconexo.

¿Cómo eran estos mitreos? Solían tener planta basilical y como peculiaridad el hecho de ubicarse bajo tierra; se llamaban también antra porque el lugar de emplazamiento se elige para reproducir una gruta, una cueva, que recuerda a los devotos la cueva originaria en la que nació el dios. En donde existen grutas se aprovechan en la medida de lo posible, por ejemplo en el campo; así, los devotos de los estamentos militares que viven afincados en campamentos, buscaban grutas naturales pero en cambio en las ciudades como Roma no era posible y se aprovechaban estructuras subterráneas tanto públicas como privadas, bajo las Termas, bajo el Circo Máximo, etc. 


Entrada de un Mitreo (Ostia, Italia)
Gracias a esta elección ha sido posible que se conserven en el entorno rural multitud de mitreos, mientras los del entorno urbano se conservan con mucha más dificultad debido al uso continuo del suelo en posteriores edificaciones. En Roma se conservan 15 ó 20 mitreos, pero hay cálculos que suponen que llegaron a rendirse culto en unos 2000; es decir, se conserva un porcentaje mínimo. En cambio en el entorno rural, incluso cuando se abandona el santuario, se siguen manteniendo las pinturas y los frescos en buen estado de conservación. Había tantos mitreos, no sólo por el gran éxito del culto sino también porque la configuración del santuario hacía que la capacidad de estos espacios fuera mínima debido a que son de reducidas dimensiones: en torno a 15 ó 20 personas era la máxima capacidad.

Reconstrucción de un mitreo  (Holanda)

Vemos una gran diferencia con otros santuarios mistéricos y con los grecorromanos que son santuarios erigidos sobre el suelo y de dimensiones amplias para dar cabida a un grupo cultual numeroso. Como hemos dicho, los mitreos suelen tener planta rectangular basilical con un banco corrido en cada uno de los lados largos como elemento clave, con una misión fundamental en el banquete, a modo de triclinio, ya que el banquete era uno de los rituales más importantes dentro de las ceremonias mitráicas. Se trataba de un culto muy jerárquico donde se pasaba por siete grados, y la disposición en el banquete se hacía atendiendo a esa jerarquía. En el lado corto estaba la parte principal del culto, la escena que proporciona más datos del relato mítico mitraico.

La escena principal de la mitología del culto es la que se denomina tauroctonía y normalmente se encuentra rodeada por escenas adicionales. La tauroctonía aparece de forma constante mientras que las otras escenas pueden aparecer o no como adorno. Entre las escenas secundarias tenemos una imagen que habla del inicio del mito: es el nacimiento de Mitra de una roca.


Nacimiento de Mitra
Normalmente en la escena aparece Mitra naciendo y sobre él un arco que representa la bóveda celeste, la gruta cósmica; de aquí la elección de grutas y estancias subterráneas para los santuraios. El dios surge como un niño desnudo, tocado con un gorro frigio que nos habla de su origen persa. Mitra es un dios secundario dentro de la mitología persa pero como culto mistérico pasó a dios principal con autonomía propia. Otra escena común es Mitra adorado por pastores; en otra imagen bastante repetida aparece sobre un árbol y parece que hace alusión a su carácter de protector de la vegetación y de la naturaleza.

Escena de tauroctonía hallada en Cabra (Córdoba)

Aparte de estas escenas aisladas se han encontrado una serie que suele repetirse con asiduidad:
  • En la primera aparece Mitra recibiendo del dios Sol la misión de capturar un toro y el que transmite el mensaje es un cuervo que será uno de los grados cultuales. Aquí vemos una conexión entre el mito y el rito. El cuervo es el primer grado iniciático, del momento en que cambia la vida ya que a través del grado del cuervo entra uno a formar parte del culto. Aparece la palabra corax que significa cuervo y le aparece asignado el planeta Mercurio; habría que recordar que Mercurio -el Hermes romano- es el mensajero de los dioses.
  • En la segunda imagen Mitra captura al toro que parece que consigue escapar.
  • En la tercera Mitra atrapa de nuevo un toro, no sabemos si es el mismo, y ahora aparece con él en la escena principal que es el sacrificio del toro (tauroctonía). Mitra sacrifica al toro metiéndole los dedos de la mano izquierda por los orificios nasales mientras le hinca la rodilla en el espinazo y con la otra mano le clava una daga en el cuello y de la herida mana sangre que lame un perro; una serpiente preside la escena y un escorpión clava en aguijón en las turmas del animal. La presencia del perro simboliza un carácter ctónico -relacionado con el submundo-, por eso lame la sangre ilustrando acerca del valor de esa sangre, recalcando el valor fertilizante del sacrificio. La serpiente también es un símbolo ctónico típico de la cultura grecolatina. Asimismo el escorpión clavando el aguijón en los testículos indica una potencia creadora de vida aunque hay autores que interpretan que el escorpión representa a mal, el cual trata de envenenar al toro inyectando veneno en su aparato reproductor.También nos habla del carácter del sacrificio ligado a la vida y las estaciones que el rabo del animal se convierta en espigas de trigo.
Mitra y el dios Sol

El carácter cósmico lo da lo que rodea el sacrificio, pero parece que el sacrificio en sí es de carácter biológico, perteneciendo al ordenamiento productivo. Vamos a ver la función del sacrificio y en qué se diferencia el mitraísmo de los otros misterios. Por ahora no hemos visto ninguna muerte y resurrección pero como es un culto con rasgos similares a los restantes y se puede decir que es mistérico, se ha visto la necesidad de encontrar un dios que muere y resucita (según Frazer en su libro “Dying and rising gods). Se supone que aquí también lo hay. Se interpreta primero una teoría muy citada a principios de siglo, de Alfred Loisy que no tenía argumento arqueológico para poder confirmar todas sus teorías y fue criticado por su opositor y padre de los misterios que es Cumont, quien redacta los grandes estudios sobre el mitraísmo. En la actualidad se retoma la teoría de Loisy que dice que la tauroctonía refleja el sacrificio del dios sobre sí mismo, autoinmolación, el mismo dios se sacrifica, inmola a su hipóstasis que en este caso es el toro. Ya que tiene un carácter reproductivo y fertilizante, la sangre es fundamental para conseguir la vitalidad de toda la tierra, de la regeneración vegetal, luego no es un toro cualquiera. Hay elementos simbólicos que pueden indicar su carácter divino, por tanto es una hipóstasis del propio dios que se autoinmola. Mitra nunca mira al toro, siempre aparta la mirada.

Escena de banquete mitráico

Se supone que el toro sería una hipóstasis del Mitra más violento, veríamos cómo prima el orden, la producción, el orden establecido dando muerte al caos; parte suya que simboliza la violencia, por eso de su muerte surge también su salvación. Tras la muerte queda establecido el orden que van a seguir los devotos. Normalmente la escena aparece enmarcada por un arco que simboliza la gruta cósmica, cosmos que rige el propio dios, bóveda celeste. Indica que es un dios con trascendencia cósmica fundamental; se desarrolla el núcleo de ordenamiento cósmico y la bóveda celeste aparece representada por los signos del Zodíaco. También pueden aparecer cuervos como mensajeros del dios Sol en estos relieves.

Otros elementos que pueden aparecer o no son unas figuras a ambos lados, con vinculación al culto a Mitra, vestidos con gorro frigio, pantalones, etc.; son los llamados dadóforos (portadores de antorchas). Cada uno tiene un nombre individualizado, Cautes y Cautopates. También pueden aparecer como figuras aisladas formando parte de la decoración escultórica del santuario, bien a la entrada o en otro espacio dentro del mitreo, no sólo en la tauroctonía. Cautes lleva la antorcha hacia arriba, simbolizando el día y el renacimiento, mientras que Cautopates la lleva hacia abajo y simboliza la noche o la fase agraria del invierno, asociado así también a la muerte.

La cuarta escena que continúa el mito presenta a Mitra y el Sol compartiendo la mesa en un banquete donde las viandas que se consumen son partes del toro sacrificado. Otra escena que aparece (recordar que en su origen persa, Mitra es un dios secundario y depende en principio del dios Sol) es Mitra de pie y el Sol desnudo arrodillado ante Mitra para comenzar su proceso iniciático indicando que ahora Mitra es el dios principal y el Sol el subordinado. Otra escena es Mitra y el Sol juntos en el carro celestial. Aparece una cuádriga, el Sol con una corona radiada y detrás Mitra en la misma cuádriga. También la escena del banquete que se celebra entre mitra y el Sol con el toro como alimento.

Relieve donde el dios Sol observa el sacrificio del toro

Esto ha dado lugar a gran número de interpretaciones y ha permitido considerar que el banquete mistérico tenía carácter sacramental. Uno de los actos rituales más destacados es el banquete y como todo rito responderá a un acto mítico, reproduce el banquete concelebrado entre Mitra y el Sol y el carácter sacramental se argumenta por la iconografía de la escena, ya que Mitra y el Sol se comen el toro, hipóstasis del dios, el mismo carácter que el banquete eucarístico. También hay ingestión de un alimento que simboliza al dios, por tanto el banquete mitraico tendría un carácter sacramental.

En la actualidad algunos autores desechan esta idea, a pesar de que las fuentes cristianas de la época insisten en el paralelo, porque no hay datos arqueológicos que ilustren el banquete celebrado en los ritos teniendo como vianda el toro. Hay elementos que impiden pensar que el alimento consumido sea el toro ya que el análisis de huesos encontrados en estos santuarios demuestra que no es el animal consumido. También el hecho de que los mitreos sean pequeños y por tanto no quepa un ara de tamaño suficiente para sacrificar un toro; por lo tanto los animales comidos son de pequeño tamaño como lechones, corderitos, ocas, etc. Son alimentos normales de los banquetes sean o no sagrados. Otra fuente para esto es la información cristiana, que hay que tratar con mucho cuidado porque a los apologetas cristianos les bastaba un parecido formal para establecer una comparación; así podría tener un elemento común con los cristianos pero esto no implica el mismo carácter simbólico. Tertuliano establece una comparación entre el banquete mitraico y la eucaristía y dice: ”Si no recuerdo mal a Mitra hacen oblación del pan“, pero esto no implica el mismo carácter simbólico. Justino establece comparaciones entre el bautismo cristiano y las aspersiones de agua al entrar en el templo que tienen carácter purificador; quizás el parecido está sólo en el elemento, agua, con sentido purificador.

Vemos que en este culto el orden cósmico tiene un papel fundamental, también el ordenamiento económico -recordemos que estamos en una sociedad dependiente de la agricultura donde esta está relacionada con la riqueza- y también tiene un carácter de ultratumba, donde la muerte del dios muestra a los iniciados que se pueden salvar al menos en el otro mundo.

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3 comentarios:

  1. A lo mejor te interesa este enlace a la "reconstrucción" de un mitreo en una clase de secundaria: http://fernandolillo.blogspot.com.es/2010/02/un-mitreo-en-el-aula.html
    salve!

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  2. Gracias Fernando, lo comparto en el Facebook. :D

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  3. Como curiosidad y respecto a la escultura hallada en Cabra en 1952, solamente apuntar que existen otras dos muy similares. La de Cabra se puede ver en el Museo Arqueológico de Córdoba y una reproducción en el Museo Arqueológico de Cabra. Las otras dos, una se encuentra en el British Museum (hallado en Roma) y la otra en los Museos Vaticanos (también hallado en Roma).
    Aunque las tres esculturas tienen sus diferencias apreciables a simple vista, los elementos del grupo escultórico son los mismos:
    - Un Mitra tocado matando a un toro con un puñal en el cuello.
    - Un perro y una serpiente mordiendo al toro en la parte delantera.
    - Un escorpión picando al toro en los testículos.
    Algunos historiadores han deducido que las tres estatuas fueron realizadas, sino por el mismo escultor, sí en el mismo taller o, al menos copiándolas de un mismo original. Desconozco el grado de veracidad que puede tener esta afirmación.
    Parece ser que en Roma sí existían templos dedicados al dios Mitra (como bien dices en tu artículo), sin embargo, en el caso de Cabra, todo apunta a que la estatua fue importada, quizás por legionarios romanos.

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