viernes, 13 de diciembre de 2013

Pintaius, un signifer astur en las legiones romanas de Germania

Uno de nuestros seguidores, Monchu Lugones, dedicó hace tiempo un artículo a un signifer hispano del siglo I e.c., reconstruida su vida a través de una lápida. Aunque ya fue publicado a petición suya en la página de Facebook de la VII Claudia, bien merece también su hueco en el blog.

Pintaius Pedicili/ f(ilius) Astur Trans/montanus castel(lo)/ Intercatia signifer/ c(o)ho(ortis) V Asturum/ anno(rum) XXX stip(endiorum) VII/ h(eres) ex t(estamento) f(aciendum) c(uravit)

Traducción: Pintaio, hijo de Pedicilo. Astur Transmontano del fuerte de Intercatia. Signifer de la cohorte V de los Ástures; de 30 años, con 7 años de servicio. Su heredero se encargó de hacerlo según el testamento.


Pintaius es el primer asturiano de quien conocemos el nombre y que fue lo que hizo en la historia. Era hijo de un astur trasmontano, llamado Pedilecio, y había nacido en un lugar que llevaba el nombre de Castello Intercatia, que se supone estaba por tierras de Lena, ya que Tolomeo nos dice que Intercatia era la capital de los orniacos (una de las gentilidades de los astures), cuyo nombre tomaban del río Ornia, es decir, el actual Huerna. Intercatia, dicen, vendría del latín inter cautes, lo que seria tanto como decir "entre peñas", cosa que abunda en la comarca lenense.

Ya en la primera mitad del siglo I de nuestra era, cuando no habían pasado demasiados años desde que se habían terminado las guerras contra los astures, que supusieron su sujeción a Roma, las gentes de estas tierras entraban en las levas militares que nutrían las guarniciones romanas en los limes o fronteras del imperio. Y entre los primeros astures que vistieron el uniforme militar romano debió de estar el joven Pintaius, cuyo nombre ni siquiera estaba aun debidamente romanizado y que forma en las filas de una unidad integrada por paisanos suyos: la Cohors V Asturum. Pintaius tiene entonces veintitrés años, y es de suponer que recibe su instrucción como recluta en Hispania, posiblemente en los campamentos de Segisama, base logística de la conquista del noroeste peninsular. Desde aquí, atravesó la Tarraconense, Aquitania, La Lugdunense, y Belgica, para llegar a su definitivo lugar de acuartelamiento, en la Germania Inferior, y mas concretamente en Bonna, la actual Bonn.

Caballería e infantería auxiliar de época bajo-imperial, por Ron Embleton
El traslado de las unidades romanas se hacia "por sus propios medios", es decir, que la impedimenta iba a lomos de mulo, y los soldados de infantería (era el caso de la Cohors V Asturun) caminando. Los romanos decían "Raza de Roma, paso de Roma". Y el "paso de Roma" era el de su infantería: una larga y lenta zancada, que no variaba nunca de cadencia desde que se levantaba el sol, hasta que se ponía, lo que suponía 24 millas cada ocho horas. La milla romana que tomaba su nombre de milia passum (mil pasos), media unos 1.500 metros, ya que el paso romano se componía de cinco pies cada uno, y el pie oscilaba entre 30 y 31 centímetros.

La vida militar de Pintaius duro solo siete años, ya que sabemos que falleció a los treinta años de edad, en combate con los germanos. Pero su carrera debió de ser meteórica, si tenemos en cuenta que en solo siete años había llegado a alcanzar el grado de signifer de la Cohorte, es decir, el abanderado, el portador del Signum o estandarte, que, como los de todas las unidades, marchaba detrás de las águilas de la legión, que en este caso concreto era la XXX Ulpia, acuartelada en la ciudad de Vetera, que es la actual población alemana de Xaten a orillas del Rhin.
Ilustración de Ron Embleton con un signifer de la Cohors V Asturum
Para un astur casi sin romanizar, como debía de ser Pintaius, el hecho de alcanzar en solo siete años la categoría de oficial y Signifer de una cohorte auxiliar, unicamente podía deberse a una causa: el valor mostrado en combate contra los enemigos de Roma, que en este caso serian las hordas germanas del otro lado del limes renano, es decir, las tribus acampadas mas allá de rio que servia de frontera septentrional del imperio en las remotas y tenebrosas tierras del norte de Alemania: los sugambros y los queruscos.

Cuando Pintaius murió, su sucesor en el cargo honró su memoria erigiéndole una lapida en la que puede vérsele, de cuerpo entero, vistiendo el uniforme romano, con el signum de la Cohors V Asturum en su mano derecha, y cubriendo su cabeza y sus hombros con una piel de oso, cuyas patas se cruzan sobre el pecho, como correspondía a su cargo de Signifer.


Lápida de Pintaius
Monchu también nos envió un excelente reportaje fotográfico de su visita a los museos de Bucarest, el cual podeis disfrutar en este enlace

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