martes, 14 de enero de 2014

Clasificación de los yelmos romanos según Marcus Junkelmann

La clasificación de los yelmos romanos es compleja debido a que muchas veces nos encontramos con distintas formas de clasificarlos según que estudios se usen para ello. Los principales son los de Russell-Robinson, usado por los historiadores anglosajones, y los de Marcus Junkelmann, empleado por historiadores alemanes y centro-europeos. 

Es por ello que a veces encontramos distinta terminología a la hora de hablar del mismo yelmo. Intentaré explicar las diferencias y sintetizar ambas clasificaciones en este artículo. Podemos decir que la diferenciación comienza con los yelmos de tipo Montefortino tardíos (de mediados y finales del periodo augusteo); aunque tanto Russell-Robinson como Junkelmann llaman Montefortino a este tipo de yelmos primitivos, el arqueólogo alemán distingue una sub-categoría dentro de los Montefortino para la cronología comentada: son los llamados tipo Buggenum, usados brevemente en las campañas militares en Recia y Germania.

Tipo Manheim
El asunto se vuelve mucho más complejo con la aparición de los primeros modelos de yelmo tipo Coolus (clasificación de Russell-Robinson), cuyos modelos A-B son llamados Mannheim por Junkelmann, quien se basa en los lugares donde fueron encontrados o donde más ejemplos han aparecido para nombrar los distintos modelos. Eran simples yelmos de bronce sin adornos, semi-esféricos y sin ni siquiera puntos de sujeción para crestas y plumas.

Tipo Hagenau
El resto de modelos de Coolus (C-I) son llamados Hagenau, caracterizados por una gran y distintivo protector horizontal para el cuello y la sujeción para la cresta forjada aparte y posteriormente soldada. Eran yelmos semi-esféricos o globulares, sin muescas para las orejas y con una visera protectora, añadida quizás por el hecho de que los romanos se enfrentaban a enemigos de mayor tamaño que golpeaban desde arriba con espadas largas, hachas y mazas que podían abollar un yelmo fácilmente. El refuerzo sobre la frente ayudaría a absolver parte del golpe. El peso de los yelmos Hagenau sería -aproximadamente- unos dos kilos.

Posteriormente aparecen los Weisenau. Existen una gran variedad dentro de los yelmos tipo Weisenau, correspondiéndose el primer modelo con el yelmo de tipo gálico-imperial A de Russell-Robinson. Continúan con el refuerzo frontal, aunque muchos tienen protectores para el cuello menores; si tienen muescas para las orejas, aunque no todos los modelos tienen un protector para estas.

Weisenau en bronce estañado, de la colección Axel Guttmann 
Dentro de los Weisenau existe el sub-tipo Guttmann, datados desde el periodo Augusteo y en los que aparecen las típicas “cejas” con rasgos “celtas”. Incluirían los modelos de Russell-Robinson Gálicos del B al F y los modelos Itálico-imperiales A y B.

Subgrupo Guttman, modelo del Museo Arqueológico de Madrid
Fueran del subgrupo Guttmann, los Weisenau incluirían también los modelos Gálicos G al I y los Itálicos C al F, así como el yelmo de infantería auxiliar BEntre los Weisenau tardíos encontraríamos los modelos Gálicos J al K, el Itálico G y el yelmo de infantería auxiliar C. Los Itálicos tipo H serían también tardíos, pero formando el sub-grupo llamado Niedermörmter, caracterizados por su excelente factura.

Un subtipo Niedermörmter del Landesmuseum en Bonn
Estaban más elaborados que los modelos Hagenau/Coolus, sugiriendo Marcus Junkelmann que pudieron aparecer en origen como modelos vestidos por los oficiales y que poco a poco se fueron extendiendo en el ejército, reemplazando lentamente los demás modelos durante los tiempos de Claudio. Suelen ser casi medio kilo más pesados que los Hagenau. Pese a todo, los diversos tipos de yelmos coexistieron a lo largo del siglo I e.c., aunque el tipo Weisenau se volvió el más común.

Los tipo Weisenau eran martilleados siempre para darles forma, lo que solía hacer que fueran más cómodos que los modelos anteriores, los cuales parecen hechos sobre algún tipo de molde. El protector del cuello se va volviendo mayor y ligeramente curvo hacia abajo, las carrilleras son de metal y solían estar muy bien adaptadas a la forma de la cabeza; eran yelmos muy vistosos, decorados con grabados, aplicaciones de cobre y muchas veces chapados en latón o plata. Algunos incluso tenían una sujeción en la nuca para facilitar el transporte. Tenían agarres para atar la cuerda que sujetaba el yelmo bajo la barbilla, al igual que las carrilleras que eran sujetadas ahí también.

Carrillera decorada de un modelo Weisenau, Museo Arqueológico de Munich
Los yelmos suelen encontrarse sin los protectores de las mejillas y es por ello que en muchos casos es difícil decir si muchas estaban hechas con materiales perecederos, aunque lo normal es que terminasen desapareciendo por el deterioro de las pequeñas piezas de cuero o bisagras que los sujetaban al casco. Así, no es difícil que desaparezcan tras siglos en la tierra.

Aunque el tipo Weisenau comenzó como un yelmo de infantería no tardó mucho en ser adoptado también por la caballería pero normalmente con un protector del cuello más pequeño; los llamados yelmos tipo Weiler, los cuales podían ser muy elaborados. 

Tipo Weiler, del Landesmuseum de Bonn
Como resumen valga esta tabla que quizás ponga las cosas más claras en la mente del lector:

EQUIVALENCIA DE YELMOS ENTRE LA CLASIFICACIÓN DE RUSSELL-ROBINSON Y JUNKELMANN
Tipos de yelmos según Junkelman
Nombre en la clasificación Russell-Robinson
Montefortino
Montefortino
Montefortino tipo Buggenum
Montefortino C
Manheim
Coolus A y B
Hagenau
Coolus C - I
Weisenau
Gálico A, Gálicos G – I, Itálicos C-F, yelmo de infantería auxiliar B.
Weisenau tipo Guttmann
Gálico B - F, Itálico A y B
Weisenau tipo Niedermörmter
Itálico H
Weisenau tardíos
Gálicos J-K, Itálico G, yelmo de infantería auxiliar C

Por si el lector necesita repasar los anteriores artículos sobre el yelmo romano:

Si queréis estar al día sobre futuros artículos y otros temas uníos a nuestra página de Facebook.

Para saber más:
-Armas de Grecia y Roma, de Fernando Quesada (2008)
-Imperium Legionis, de José Sánchez Toledo (2004)
-Osprey Men-at-Arms 046: The Roman Army from Caesar to Trajan, de Michael Simkins (1984)
-Osprey Warrior 166: Roman Legionary AD 69-161, de Ross Cowan (2013)
-The Legionary, de Peter Connolly (1988)
-The Complete Roman Army, de Adrian Goldsworthy (2003)

Muchas más excelentes fotografías y un amplio esquema de su evolución en:
http://www.romancoins.info/MilitaryEquipment-Helmet.html

1 comentario:

  1. Magnifico articulo , muy interesante y esclarecedor a la hora de saber que terminología es la adecuada para determinar los tipos de cascos .

    ResponderEliminar