domingo, 2 de marzo de 2014

El emperador Claudio y la rebelión de Escriboniano

Furio Camilo Escriboniano fue una de las personas consideradas para el puesto de emperador tras el asesinato de Calígula a manos de los pretorianos, aunque finalmente el puesto fue para el débil y fácilmente manipulable Claudio.



Claudio, recibiendo éste, delante del pueblo reunido, los juramentos del ejército, prometió a cada soldado quince mil sestercios, siendo el primero de los césares que compró a precio de oro la fidelidad de las legiones.
-Suetonio, Vida de los Doce Césares, Claudio, X.

Escriboniano era el hijo de Marco Furio Camilo, senador y general durante el reinado de Tiberio, y por lo tanto hermano de Medulina, la segunda prometida de Claudio que murió el mismo día de su boda. Fue adoptado por Lucio Arruntio el Joven (cónsul en el año 6 e.c.) y por lo tanto pasó a ser nieto de Lucio Arruntio el Mayor (cónsul en el 22 a.e.c.). El propio Escriboniano fue cónsul en el 32 e.c. junto con Domicio Enobarbo, padre de Nerón. Tanto su padre real como el adoptivo murieron el mismo año, en año 37 e.c.

Siendo gobernador de Dalmacia (41 e.c.), se unió a la conspiración de Anio Viniciano para derrocar a Claudio y fue proclamado Emperador por sus tropas, las mismas que lo abandonaron cuando Escriboniano anunció su idea de restaurar la República, por lo que tuvo que huir a la isla de Issa (o isla de Vis) en el Adriático, donde se suicidó.
Claudio estuvo aterrado por un tiempo, y estaba preparado para abdicar en favor de Camilo, pero entonces recuperó el coraje. Primero recompensó a los soldados de diversas formas, especialmente haciendo que las legiones VII y XI pasasen a ser llamadas Claudia Leal y Fiel (Claudia Pia Fidelis).


-Dion Casio, LX

Dion Casio nos cuenta esta anécdota al respecto, que nos indica la importancia de los estandartes y su carácter sagrado para las legiones:
Furio Camilo Escriboniano, legado en Dalmacia, consiguió promover una guerra civil, pero fue derrotado en menos de cinco días, a causa de la defección de las legiones que habían violado, su juramento y que se arrepintieron casi en el acto por escrúpulo religioso. En efecto, fuese casualidad, fuese voluntad de los dioses, cuando recibieron orden de ponerse en marcha para reunirse al nuevo emperador, no pudieron preparar las águilas ni arrancar las insignias del suelo.


-Dion Casio, LX


Fuese cierta esta historia o sólo parte de la propaganda Imperial, parece que tanto la VII y la XI ganaron sus títulos de Leales y Fieles y Claudio después de una doble traición: primero rompieron sus juramentos hacia el Emperador y luego traicionaron al hombre por el que habían roto los sagrados votos. Pese a ello, el emperador las recompensó ya que se puso fin a una rebelión que lo llenó de terror sin que finalmente se llegase a una guerra civil. Entre esos otros regalos que menciona Dion Casio no se pueden descartar unas buenas sumas de dinero.

Busto de Claudio, Museo Arqueológico de Nápoles
Claudio fue al menos magnánimo con su familia y se sabe que le sobrevivió un hijo, Lucio Arruntio Escribobiano, el cual que cuestor en el año 49 bajo el emperador que su padre quiso derrocar.  Sin embargo, continuó promoviendo algunas ideas republicanas y se decía descendiente de Pompeyo, de lo que han llegado algunas inscripciones (Inscriptiones Latinae Selectae, 976). Finalmente fue condenado al exilio en el año 52 por consultar con astrólogos y adivinos sobre la fecha de la muerte del emperador, lo cual estaba prohibido. Murió no mucho después.

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Para saber más:
-The Cambridge Ancient History, VV.AA. (1996)
-The Julio-Claudian Succession: Reality and Perception of the Augustan Model, A. G. Gibson (2013)

Fuentes clásicas:
-Suetonio, Vida de los doce Césares: Claudio
-Dion Casio, libro LX

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