sábado, 8 de marzo de 2014

La formación de testudo

En el artículo dedicado a las tácticas romanas de batallas ya se habló del testudo. Sin embargo, la descripción era demasiado breve y quizás algo confusa, por lo que espero que este nuevo artículo arroje más luz sobre la formación más conocida de las legiones romanas. 

La palabra testudo (tortuga) era usada por los romanos con dos acepciones distintas dentro del mundo bélico. Una se refería a la estructura que daba cobijo a los arietes, y la segunda referida a la formación de escudos que los romanos efectuaban para protegerse de los proyectiles enemigos. Este artículo versa sobre la formación en la que los soldados se protegían con sus grandes escudos.

Sabemos que fue usada en la batalla de Carras, cuando los partos masacraron a las legiones de Craso, y durante la guerra contra Sertorio, Metelo fue puesto a salvo gracias a esta formación en el año 75 e.c. (Plutarco, Sertorio 21.2). Incluso un ejército al completo marchó en esta formación; nos referimos a la retirada de Marco Antonio tras su fallida invasión de Oriente.


El desastre de Carras (53 a.e.c.), por Giuseppe Rava
Para formar un testudo, los soldados unían sus escudos para crear una formación compacta cubierta con los escudos por el frente y la parte superior. La primera fila sujetaba el escudo para que les cubrirse desde las espinillas hasta la altura de los ojos, para proteger así el frente de la formación. Los hombres de las filas posteriores colocaban los escudos sobre sus cabezas, apoyándolos en sus yelmos y solapando unos con otros. Si era necesario, los legionarios de los flancos y la espalda podían girarse hacia el exterior y formar una línea defensiva similar a la frontal; los escudos se sujetaban de forma que por todos lados se encontrase un muro de escudos.


Testudo formado por la Ermine Street Guard Roman Reenactment Society  
El testudo se usaba para defender a los soldados de los proyectiles enemigos y podía ser formado tanto en marcha como con la tropa detenida. Sin embargo, era una formación defensiva que hacía muy difícil entablar combate directo cuando se formaba y, además, reducía considerablemente la velocidad de la unidad que la formaba. Y desde luego que, aunque efectiva, no era invencible.
Los legionarios decidieron cerrar escudos con el propósito de evitar las flechas gracias a la densidad de su formación; los catafractos cayeron sobre ellos a la carga, derribando a algunos, y dispersando a los demás; y si abrían filas para evitar esto eran derribados por las flechas.”
Así nos describe Dion Casio la derrota romana en Carras ante los arqueros y catafractos partos. Tenemos otra mención de la derrota de una formación de testudo en las fuentes en la batalla de Cremona (69 e.c.), cuando las tropas de Vespasiano atacaban el campamento de Vitelio:
Los legionarios, alzando sus escudos sobre sus cabezas, avanzaron hacia las murallas en una nutrida formación de testudo. Ambos bandos usaban las típicas tácticas romanas. Los vitelianos hicieron rodar grandes piedras, y cuando consiguieron dispersar y dejar huecos entre los escudos superpuestos, arrojaron al testudo lanzas y proyectiles hasta que quebraron la formación e hicieron caer al suelo entre gran carnicería a muchos muertos y heridos .”-Tácito, Historias, 3.27
Formación de testudo en Carras
Era una formación más resistente si se encontraba inmóvil, ya que así era mucho más difícil que quedasen huecos entre los escudos, pero aun así era usada con frecuencia para acercarse a fortalezas enemigas o marchar contra la línea de batalla rival protegida de arqueros y otros lanzadores de armas arrojadizas. Queda bien reflejado en este pasaje que nos narra el asedio al Templo de Jerusalen por Vespasiano en el año 66 e.c.
Caían al suelo las flechas sin herir, y [...] los soldados pudieron así, sin riesgo, minar la muralla y prepararse para incendiar la puerta del Templo.”-Flavio Josefo, La guerra de los judíos
Sabemos incluso que cuando un testudo alcanzaba contra un muro enemigo podía llegar a formar una rampa de asalto, con las primeras filas arrodillándose y las demás colocándose encima. Esto es mencionado por Livio (44.9.6) y por Tácito (Historias 4.23) cuando nos narraba el asedio de los rebeldes bátavos a la fortaleza de Vetera (Xanten) en el año 69 e.c.


Testudo durante la revuelta judía, siglo I e.c., por A. McBride
Plutarco también describe el testudo empleado por Marco Antonio en su poco exitosa invasión de la tierra de los partos en el año 36 a.e.c.
Los soldados, empuñando sus escudos, giraron y rodearon a las tropas ligeras entre sus filas, clavando una rodilla en el suelo y sujetando sus escudos como una barrera defensiva. Los hombres tras ellos elevaron los escudos sobre las cabezas de la primera fila, mientras que la tercera línea hacía lo mismo con la segunda. La forma resultante se asemejaba a un tejado y era una formidable protección contra las flechas, las cuales simplemente rebotaban contra ella.”-Plutarco, Marco Antonio, 45
Esta variante del testudo llamada “cuadrado hueco” fue también usada poco antes por el general romano Publio Ventidio Baso en la batalla del monte Gindaro (38 a.e.c.), en la que aplastó a los partos del príncipe Pacoro, el cual encontró la muerte en el campo de batalla. Sus arqueros y honderos, protegidos por los legionarios, diezmaron a los partos, los cuales eligieron mal momento para atacar a un ejército romano que formaba en una zona alta y bien defendida. Esta victoria llevó a pensar a Marco Antonio que los partos podían ser definitivamente derrotados, pero su campaña militar contra ellos no obtuvo ningún éxito.

Dion Casio también describe otra formación en testudo durante esa misma campaña:
Los animales de transporte, las tropas ligeras y la caballería se colocaban en el centro del ejército. Los legionarios, con sus grandes escudos oblongos, curvos y cilíndricos se colocan rodeando el exterior, formando una figura rectangular, las armas apuntando hacia fuera. Los demás soldados, con escudos planos, forman un grupo compacto en el centro y alzan sus escudos sobre las cabezas de los otros, así que nada más que escudos pueden ser vistos en cada parte de la falange, y cada hombre, debido a la densidad de la formación, está protegido de los proyectiles enemigos. De hecho, tan maravillosamente fuerte es que los hombres pueden caminar sobre ella, en incluso caballos y carros pueden pasar por encima si fuese necesario cruzar una grieta estrecha.”
Vemos también ejemplos de esta formación en las columnas de Trajano y Marco Aurelio:
Testudo en la Columna de Trajano
Testudo en la Columna de Marco Aurelio
El testudo también fue puesto en práctica por el emperador Aureliano en el año 272 contra los ejércitos de Palmira, según nos cuenta Zósimo (1.52):
El testudo no se inmutaba ante los proyectiles y piedras lanzados contra él.”   
Formaciones de testudo, por Adam Hook. La superior y la izquierda son legionarios del siglo I a.e.c. La derecha formada por soldados del siglo III e.c.
Como se ve, dentro del testudo existían diversas variantes, todas con una base común: el poderoso escudo romano. Esta formación fue evolucionando con el paso de los años y en época del Imperio romano de Oriente existía una variante llamada Fulcum o Foulkon, aunque a veces esta palabra se refería simplemente a una línea de batalla que formaba muy junta.

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Para saber más:
-The roman art of war, de C. M. Gilliver (2001)
-Osprey: Roman Battle Tactics 109BC-AD313, Ross Cowan (2007)
-Greece and Rome at war, de Peter Connolly (1981)

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