jueves, 31 de julio de 2014

El guerrero germano: Una introducción general

Las tribus germánicas que guerrearon entre ellas fueron tan numerosas como las que frecuentemente se enfrentaron a Roma. Aunque unidas por un lenguaje y una cultura similares, nunca formaron un gran estado unificado. Aun así, a diferencia de la Galia, las tierras germanas nunca fueron totalmente conquistadas por Roma. 

El primer emperador, Augusto, tenía grandes planes con respecto a la conquista de Germania. Este sueño murió en el año 9 e.c. Cuando Arminio y el pueblo de los Queruscos destruyeron las tres legiones del gobernador Varo y sus tropas auxiliares en el bosque de Teutoburgo. Según Suetonio, Augusto gritaba desconsolado por los rincones de palacio eso de “¡Publio Quintilio Varo, devuélveme mis legiones!” al ver sus planes echados por tierra ante tan tremendo revés.

Durante el resto de la historia romana, las tierras al este del Rhin y al norte del Danubio permanecieron mayormente en manos de los bárbaros. Las legiones lanzaron incursiones de castigo en tierras germanas, más con la idea de conseguir cierta cantidad de tierra al otro lado de los ríos para hacer la frontera más defendible que realmente obedeciendo a un plan de conquista. El reino de la Dacia fue conquistado por Trajano a comienzos del siglo II e.c., aunque esta tierra estaba habitada mayormente por gentes de origen mixto entre celtas, tracios y escitas, pueblos no considerados germanos. sin embargo, hubo tribus germanas y mixtas que lucharon junto a los dacios contra Roma.
Romanos contra germanos, por P. Dennis

Según el historiador romano Tácito -quién escribió sobre estos pueblos en "La Germania" a finales del siglo I e.c.-, la fuerza de los grupos guerreros germanos se encontraba en la infantería. Cada guerrero -incluyendo a la caballería- portaba varias jabalinas, con sólo unos pocos de entre sus filas mejor armados. Los hombres más rápidos -muchas veces los más jóvenes- formaban en unidades de unos 100 hombres en el frente de combate junto a la caballería. Tácito no alababa particularmente a los jinetes germanos, aunque Julio César los empleó con gran efectividad durante sus campañas. Esta caballería no era una tropa de choque lanzada a romper las líneas enemigas, sino una unidad de acoso que atacaba y huía antes de que el enemigo pudiera responder con efectividad, atacando por los flancos, persiguiendo a la infantería que se retira, y protegiendo los flancos germanos.

La línea de batalla germana estaba formada por una serie de formaciones en cuña, cada una compuesta por una familia o grupo con lazos de sangre o comunidad. Las mujeres podían aparecer en los flancos para alabar el coraje de sus hombres o insultarlos por su cobardía según Tácito. 

De forma general, el guerrero germano no estaba tan bien equipado como el galo. Tácito afirmaba que el hierro era un bien escaso en las tierras de la Germania, lo cual parece confirmado por la arqueología ya que se han encontrado muy pocas espadas largas de manufactura germana desde el siglo V a.e.c. en adelante. Las puntas de lanza tenían una medida de entre 12 a 26 centímetros, siendo el arma predominante junto a dagas cortas de un sólo filo. Una hoja más larga, el sax, se extendió durante el siglo II a.e.c, la cual fue evolucionando hacia una éspada típica entre los pueblos centro-europeos e ingleses durante el Imperio tardío y la Edad Media. Las armaduras están prácticamente ausentes hasta el siglo II e.c. cuando equipo de manufactura romana comenzó a importarse a mayor escala. 

Guerreros germanos, siglo I a.e.c.- I e.c., por G. Embleton
La infantería germana usaba un escudo oval de forma rectangular o de varios lados que cubría casi todo el cuerpo -más de un metro de largo-, con un cuerpo de madera cubierto de cuero. Los jinetes usaban escudos más pequeños, redondos u ovales. Tácito cuenta que los escudos estaban marcados con colores vivos, aunque no hay evidencias arqueológicas de la forma de los blasones de estos escudos, aunque algunas monedas y esculturas romanas muestran algunos cuya precisión no es del todo segura.

Junto a este equipamiento general, los germanos usaron equipamiento de los galos y los romanos a través del comercio o el botín.

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Para saber más:
-Roman Soldier vs Germanic Warrior, 1st Century AD, de Lindsay Powell (2014)
-Rome's Enemies 1, Germanics and Dacians, de Peter Wilcox (1993)
-The Early Germans, de Malcom Todd (2004)
-Edge of the Empire, de Jona Lendering y Arjen Bosman (2012)

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